jueves, 30 de abril de 2015

El diario de Shinju (3): De exposiciones va la cosa...

Querido diario:
Estoy bastante jodido. Llevo una semana de locos, de arriba para abajo y muerto de sueño. La cosa empezó el lunes, que tenía que exponer un trabajo con mi compañero de clase. Odio tener que exponer en Inglés, pero supongo que es lo normal estudiando idiomas *suspiro*.

El caso es que quedamos para preparar los detalles y salí más que cabreado. Era como si me estuviese dando órdenes; encima es de los que hablan mucho y no tienen ni idea; como siga así, le va a ir como el culo. Sí, me mosquea mucho. Odio cuando la gente me mira con superioridad por lo que dicen sus notas, en lugar de demostrar lo buenos que son. しょうがねーなぁ... Al final la cosa no fue tan mal. Yo estaba muy nervioso y tuve que comprobar mi guión una y mil veces, pero viendo que el grupo siguiente leyó absolutamente TODO de la presentación, creo que no lo hemos hecho tan mal. Para un 6 o un 7 nos dará.

Pero eso no era todo, no no. Para colmo, a las 18:00 había quedado con Sora para ir a dar un paseo y adivina qué: mi madre me llama para que la lleve a urgencias. Lo curioso es que dice que la "lleve", pero realmente lo que quiere es que la acompañe, ya que no tengo coche y tampoco es que pueda cargar con ella. No fue para tanto, la verdad; sólo se había torcido el tobillo, pero es de esas personas que lo exageran todo.

Ya cuando pensaba que me iba a librar de una charla familiar, resulta que vuelve a la carga: quiere que vaya a comer con la familia. No le veo ningún sentido; ella misma sabe que no se puede llamar así a la relación que tenemos. Además, sé que van a venir unos primos lejanos de japón a visitar España y la verdad es que no me hace mucha ilusión tener que conocerlos.

No es que los odie, ni nada por el estilo. El problema es que ellos ni hablan español ni inglés (no de manera inteligible) y mi madre pretende que les hable en japonés. El motivo por el que me niego es porque no me gusta que se rían de mi acento; no llegué a coger tanta soltura como querría en el idioma y suelo sonar bastante extraño. Es más, me suelen decir que hablo muy afeminado (en japonés las diferencias entre la forma de hablar de un hombre y una mujer son muy grandes) y el único referente "vivo" que me queda es mi madre.

Mi madre lo que intenta es que mantenga mis raíces, practique el idioma y me ponga a estudiar los malditos Kanji. Pero no tengo ni tiempo ni ganas y sólo espero poder librarme de alguna manera poco incriminatoria.

Pero no, todo me pasa a mí. Tenía que aparecer Sora y decir que le haría mucha ilusión conocer a mi familia. Este domingo va a ser genial, os lo digo yo. Me veo a mí con cara de pringado, mi novia hablando con media ciudad y mi madre tratando de que me pegue a los que no hablan ni jota de español.
Ya te iré contando... si sobrevivo.
Hasta pronto.

Shinju

miércoles, 29 de abril de 2015

Citas Manga/Anime: Para eso están los hermanos mayores

¡Hola~!
Desde el reto en el que teníamos que decir nuestra escena favorita de un manga, tenía muchas ganas de comenzar esta sección. Últimamente veo que se ha puesto muy de moda eso de citar libros, (sobre todo por parte de los booktoobers) así que pensé que sería una buena idea hacer lo mismo en nuestro universo otaku. Hay muchísimas frases en el mundillo del manga/anime que me han parecido memorables y me encantaría compartirlas con vosotros. Algunas de ellas son muy sencillas, pero están cargadas de emociones y otras son muy profundas, dignas de cualquier otro escritor.

Si puedo, intentaré dejaros el capítulo o bien del manga o bien del anime, para que os hagáis una idea de en qué momento de la historia nos encontramos. También procuraré coger frases sueltas para no hacer ningún spoiler, aunque no prometo nada -omitiré momentos clave, por supuesto- . Espero que os guste.

"Siempre estaré ahí para ti, aunque sólo sea como un obstáculo al que superar, aunque acabes odiándome. Para eso están los hermanos mayores." - Naruto; Manga 221; Anime 129


(La traducción la he vuelto a hacer yo, espero que la veáis decente)

He decidido empezar con un plato fuerte y qué mejor que mi querido Naruto. Esta serie fue el inicio tanto de mi vida como otaku como de este blog, así que creo que no hay mejor forma de ilustrar este momento. Sé que hay frases mucho más conocidas, pero precisamente por eso decidí escoger esta.

Me parece un momento muy tierno entre hermanos, teniendo en cuenta la situación por la que pasaban los Uchiha en aquel entonces. Si os fijáis bien, os daréis cuenta de la relevancia que tiene en la historia principal, ya que anticipa muchos acontecimientos que se desarrollarán posteriormente. Itachi fue de esos personajes que siempre eran malvados en mi cabeza, hasta que te cuentan los motivos por lo que hizo lo que hizo y acabas sintiendo pena por él. Para mí, pasó de ser un ser horrible a ser una persona que tuvo muy mala suerte en la vida.

Si os digo la verdad, la trama de los Uchihas fue la más interesante de toda la obra para mí (aunque supongo que muchos la habrán dejado antes de terminarla). Creo que es la más apasionante y me sorprendió muchísimo. Si le tengo que poner una pega, diría que el problema es que hay muchos cambios de perspectiva y a veces cuesta enterarse de lo que pasó de verdad. Aun así, os lo recomiendo mucho.

¿A vosotros qué os parece? ¿Habéis leído la serie? ¿Conocíais la escena? ¿Os parece tan tierna como a mí? Espero vuestros comentarios.
Nos vemos. 
Matta ne n.n

martes, 28 de abril de 2015

¡Al cuerno los buenos lectores!

Hace varios días que esta idea me lleva rondando la cabeza y no conseguía darle forma. había pensado en dejarlo pasar, pero no puedo; es superior a mis fuerzas. Antes de ir al tema que nos ocupa, me gustaría poneros un poco en situación.

¿A quién no le gusta sentirse superior? Más de uno habrá dicho que a él esas cosas le dan igual, pero es que es algo que va unido a nuestra naturaleza humana. Siempre tenemos ego, lo que nos impulsa a buscar los valores de uno mismo y anteponerlos a los demás. Incluso la gente que se considera bondadosa y buena prefiere verse integrada en un grupo social, formando una barrera no verbal que la limita del exterior.

Para mí, eso es un buen lector: una convención social, algo que se han inventado por ahí para diferenciarse del resto.  Sin embargo, no puedo evitar reírme cada vez que escucho a alguien llenándose la boca con esas dos palabras. Buen lector. Como si significaran algo. ¿Qué te hace mejor que otros lectores? ¿La calidad? ¿La cantidad? ¿El género?

Para empezar, la calidad de una obra literaria es totalmente arbitraria y temporal; dependiendo de la época y cultura en la que nos encontremos, se valorarán más unos rasgos que otros y eso condiciona nuestra sentencia con respecto a un libro. La mayoría de los filósofos que conocemos tenían una concepción distinta de lo que era literatura y cómo valorarla: Platón creía que el ser humano no era digno de la poesía; Aristóteles afirmaba que somos mímesis -imitación- y Kant decía que todo se basaba en la belleza, en lo que le produce placer a uno mismo. Decir que algo es bueno puede cambiar de la noche a la mañana. 

Sobre todo me llama la atención la gente que lee clásicos. Hay personas que realmente los disfrutan y los aprecian, pero, en general, el lector medio pasa los ojos por las páginas como quien mira llover. Los clásicos se escribieron para leerse en sus respectivas épocas y por eso entender la obra requiere un mayor esfuerzo. Lo más probable es que cuando uno acabe de leer el libro se haya quedado con cuatro cosas de la trama y listo. Sin embargo, para enriquecerse de la lectura hay que ir más allá. Uno no puede quedarse mirando un cuadro mientras se seca la pintura.

Volviendo a la cuestión de la cantidad... ¿en serio? ¿Alguien me puede decir de verdad que leer mucho te hace mejor? Con esto no quiero menospreciar la literatura, pero es cierto que hay muchas más formas de enriquecerse. Lo más curioso es que las cosas que recordamos con mayor nitidez son aquellas que realizamos nosotros. ¿Por qué se menosprecia tanto a los videojuegos? ¿Y el cine? ¿No cuentan también una historia? Puede que no aporten nada en cuanto a funcionamiento cerebral, pero desde luego, son una buena manera de cambiar el enfoque y probar distintas perspectivas.

En mayor o menor medida, todo el mundo disfruta unas historias u otras y por ello nos sentimos gratificados cuando podemos compartir nuestros gustos con los demás.   Aun yendo de letrado por la vida, todos tenemos un guilty pleasure y negarlo es absurdo. No creo que uno deba avergonzarse de que le guste algo (ya tiene que ser condenadamente malo para que eso pase). En vez de renegar de lo que somos, deberíamos preocuparnos por disfrutar de nuestro tiempo libre.

Mi conclusión es la siguiente: haz lo que quieras. Siempre habrá el que te juzgue y piense que tiene razón. Así somos los humanos. Pero no caigas en la absurda tentación de ponerle etiqueta a algo que no la tiene. Si alguien te dice que tus gustos son una mierda, sonríele y dile: "¡Al cuerno los buenos lectores!".

lunes, 27 de abril de 2015

Reseña Literaria: Un grito de amor desde el centro del mundo

Os dije que no iba a hacer reseñas literarias a menos que fuesen de temática japonesa. Pues bien, hoy vamos a hablar de Un grito de amor desde el centro del mundo, escrito por Kyoichi Katayama. En España la edición viene de la mano de Alfaguara, pero yo he decido leerla en su versión digital.

Sakutaru y Aki se conocen en la escuela, de una ciudad de cualquiera de Japón y pronto comienzan a tener una relación que evolucionará hacia un amor cómplice. Sin embargo, no todo puede ser perfecto y un hecho tráfico pondrá a prueba este amor sin límites.

Lo primero que llama la atención de esta novela es que está muy bien narrado. La forma de contar los acontecimientos es precisa, pero añade los detalles justos para completar la escena. También se nota un gran esfuerzo en la traducción, en especial sobre la terminología referente a la cultura japonesa; hay muchas alusiones a escritores y obras de la literatura clásica nipona y las aclaraciones me han parecido muy acertadas.

Sin embargo, esto es lo único positivo que puedo decir que me gusta de la obra, la forma de narrar. El libro comienza in media res, lo que quiere decir que, desde el principio, ya sabemos cómo va a terminar la historia aunque nos falten algunos detalles. Para mí eso le ha quitado mucho encanto a la trama en sí, ya que, aunque se alternen flashbacks con el momento presente, es muy fácil perder el interés.

Cada capítulo está dividido en fragmentos, por lo que es cómodo a la hora de hacer una lectura ligera. Aún así, ha habido pasajes que me han parecido aburridos y no he conseguido empatizar con los personajes. Además, la historia está narrada en primera persona, por lo que, si no te gusta el protagonista, lo tienes que aguantar durante todo lo que queda de obra. Algo que me molesta especialmente es que, pese a ser primera persona, el narrador apenas nos habla de sus emociones, lo cual hace que sea todo más frío.

Aki tampoco me ha llamado la atención como personaje; tenía detalles muy extraños que no lograba entender y su actitud dejaba mucho que desear. Es cierto que la relación entre los dos era bastante realista, pero le faltaba una chispa de juventud, de picardía. Hay un momento en el que los dos cuentan alguna que otra excursión o viaje que hacen. Me esperaba mucho más de estos momentos, ya que el autor intentaba darle un toque aventurero que nunca llegó a reflejarse. Decepcionante cuanto menos.

Me consta que las ventas de este libro han sido muy buenas y que por ello han llegado a hacer una adaptación cinematográfica. Sinceramente, no entiendo el porqué de tanta admiración. Me he pasado el libro esperando a que pasase algo interesante que nunca llegó. De hecho, cuando parecía que iba a haber emoción, la historia se desploma y se apresura el final.

No lo recomiendo, ni si quiera como libro para pasar el rato. Considero que hay lecturas mucho mejores dentro del género romántico y dudo que vuelva a releerlo.

Calificaciones:
 
Historia: 2/5
Narración y/o traducción: 4/5
Personajes: 2/5

General: 2/5

domingo, 26 de abril de 2015

Originales Umiko: Cosas de niños


Se llevó la mano a la boca
y la piel se enamoró de la carne
y la luna cayó sobre ellos.
No vio venir
tres delgadas paredes
que le separarían de su amor:
Distancia, madurez y educación.

-xXx-

Notas de Umiko: Cuando empecé a escribir este poema, pensaba hacer algo serio y poético, pero de alguna forma no llegaba a encontrarle un sentido. Dándole vueltas a un par de versos, se me ocurrió hacer algo totalmente distinto. ¿Por qué no hablar de un bebé que que se chupa un dedo? Y de ahí salió lo que tenéis delante. Sé que es muy corto y sencillo, pero espero que os haya gustado.

Nos vemos n.n

viernes, 24 de abril de 2015

Reto: 52 ideas para ser un poco más feliz (Semana 16)

¡Hola~!
Como ya os dije hace unos días, comienza la temporada de exámenes y mis muñecas ya están pidiendo tregua (sobre todo la izquierda, cosa que no entiendo porque es la que menos uso). En esta ocasión os vengo a traer el reto de esta semana que consiste en hacerse un selfie en nuestro lugar favorito.

Realmente me he pasado toda la semana de casa a clase y de clase a casa, así que no he podido ir a un parque o a algún otro lugar que me hiciese sentir a gusto. Visto el dilema, decidí sacarme un selfie en uno de mis sitios favoritos de la universidad: la sala de estudios.


Sé que no es el sitio más bonito del mundo, ni mucho menos. Cerca de la universidad hay una fuente preciosa y me gusta ir ahí con mis amigos, la famiri, después de comer, los días que tenemos clase por la tarde. Lo malo es que con el buen tiempo se llena de gente y deja de ser tan agradable. Por contra, el aula de estudio me parece genial: tiene grandes ventanales, por lo que tiene mucha luz y hay una curiosa perspectiva de la biblioteca. Es cierto que no está en completo silencio, pero sigue siendo un sitio muy bueno para leer o para aprovechar horas libres y estudiar un poquito.

Por cierto, seguramente dentro de poco iré ala peluquería a cambiarme el color de pelo. No me acaba de convencer cómo me queda y además, el otro día fui a una tienda para coger el tinte (y teñirme en casa) y no daba encontrado mi tono; la chica me enseñó la carta de rubios y yo los veía todos grises. Además, me apetece un cambio radical; si puedo, me pondré un color chillón, de esos que tanto me pegan, jaja.

Y bueno, siento que la entrada sea más corta de lo habitual, pero ya os he dicho que estoy hasta arriba de tareas. Por cierto, estoy preparando una cosita para el blog que os va a encantar. Por el momento no digo nada, pero ya veréis, ya...

Y nada más por hoy. Espero que os haya gustado la foto. Nos vemos muy pronto.
Matta ne n.n

miércoles, 22 de abril de 2015

Tag: Hábitos Literarios / Manga

¡Hola~!
Hoy me ha costado muchísimo poder encontrar el momento de sentarme a escribir con calma, ya que ha venido mi familia y buff... ya sabéis cómo se lía la cosa. El caso es que en esta ocasión os traigo el tag de los hábitos literarios. Le vi esta mañana el tag a Binilla por youtube y me pareció muy entretenido. Las preguntas están orientadas a la literatura, pero para mí es exactamente lo mismo que cuando leo mangas. Aclarado esto, ¡vamos a empezar!


1. ¿Tienes un sitio concreto para leer?

Generalmente leo antes de dormir, así que podríamos decir que la cama (?). Por otra parte, si tengo que hacer algún trabajo o estoy muy enganchada a alguna obra, también suelo frecuentar la sala de estudio de mi facultad, porque tiene muy buena luz.

2. ¿Utilizas un separador de páginas o un trozo de papel?

Generalmente, ni uno ni otro xD. Tengo separadores y los uso de vez en cuando, pero los que más utilizo son las postales de Norma Editorial que me dan de regalo cuando hago una compra.

3. ¿Puedes dejar de leer en una página aleatoria o siempre acabas los capítulos?

Intento acabar los capítulos, sobre todo en los mangas. Si en las novelas veo que es demasiado largo, por lo menos procuro terminar la página en la que estoy.

4. ¿Bebes o comes mientras lees?

No suelo -porque, como ya he dicho, leo en la cama- pero si tomo algo será un té calentito. 

5. Multitarea: ¿música y televisión mientras lees?

No, nunca. La música de fondo instrumental la probé un tiempo, pero no me relaja. A veces pongo series de fondo en japonés mientras hago deberes o mientras subrayo un texto, pero nunca cuando estoy sumergida en una lectura, porque no me concentro.

6. ¿Un libro o varios al mismo tiempo?

Por gusto leo sólo uno de cada vez, pero obviamente, si tengo trabajos de la universidad, no me queda otra que compaginar unos y otros.

7. ¿Lees en casa o en cualquier lugar?

Leo en casa, pero uno de mis sitios favoritos son los parques en los que no hay mucha gente. Lo disfruto especialmente cuando hace sol pero todavía no se achicharra uno, ya que se está muy a gusto a la sombra.

8. ¿Lees en voz alta o para ti (en tu cabeza)?

Siempre para mí. Me han enseñado a declamar la poesía y demás -sin entrar en muchos detalles- pero prefiero la lectura profunda.

9. ¿Lees todo seguido o a veces te saltas páginas?

Leo todo seguido siempre.

10.  ¿Sueles romper el lomo cuando abres un libro o intentas mantenerlo como nuevo?

Intento mantenerlos como nuevos. Me gusta cuidar los libros, aunque a veces con el uso acaban sobándose un poco. Es una lástima.

11. ¿Escribes en tus libros?

No me gusta hacerlo, pero cuando me piden que analice una obra, no me queda más remedio. También es verdad que últimamente estoy contemplando la posibilidad de poner post-its y cosas así, pero no creo que sea capaz de hacerlo a corto plazo.

12. ¿Te mareas leyendo en el coche?

Pues lo curioso es que me mareo leyendo, pero no jugando a videojuegos. Los veranos solía ir de visita al sur, a ver a mi familia y me pasaba todo el viaje leyendo y jugando a mi antigua DS. Cada vez que cogía un libro me mareaba, así que tenía que echarme una cabezadita. Ironías de la vida.

Y eso es todo por hoy. Espero que os haya gustado el tag. ¿Cuáles son vuestras costumbres? ¿Hacéis algo concreto cuando leéis? Espero vuestros comentarios.

Nos vemos n.n
Plantilla hecha por Neko-li